Prácticamente todos los usuarios de tecnología nos hemos acostumbrado a la interfaz que ofrecen los dispositivos móviles basados en Android e iOS, sus aplicaciones ya se han convertido en la forma más popular de relacionarnos y de interactuar con la información u otros dispositivos. Y es que la creación de una interfaz entre Arduino y una aplicación móvil abre un abanico de posibilidades para la automatización de hogares y oficinas, el control de otros dispositivos electrónicos, o lo que es lo mismo, el internet de las cosas.

Cuando se trata de construir una red neuronal para simular un comportamiento complejo, no es precisamente Arduino la primera plataforma que viene a la mente. Pero sus limitaciones comienzan a tener sentido cuando el objetivo es modelar el comportamiento de un organismo con solo un puñado de neuronas.